Mostrando entradas con la etiqueta "E - H". Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta "E - H". Mostrar todas las entradas

jueves, 20 de febrero de 2020

SENSACIONES, SENTIMIENTOS, EMOCIONES Y PASIONES

 Abandono, Abatimiento, (estar) Abrumado, Aburrimiento, Abuso, Aceptación, Acompañamiento, Admiración, Afecto, Aflicción, Agobio, Agradecimiento, Agravio, Agresión, Alarma, Alborozo, Alegría, Alivio, Alteración, Amabilidad, Amargura, Ambivalencia, Amor, Angustia, Añoranza, Ansiedad, Apatía, Apego, Apoyo, Aprobación, Armonía, Arrepentimiento, Arrojo, Asco, Asombro, Atracción, Ausencia, Autonomía.

 Benevolencia, Bondad.

 Calma, Cariño, Celos, Censura, Cercanía, Cólera, Compasión, Competencia, Comprensión, Compromiso, Concentración, Condescendencia, Confianza, Confusión, Congoja, Consideración, Consuelo, Contento, Contrariedad, Correspondencia, Cuidado, Culpa, Curiosidad.

 Decepción, Dependencia, Depresión, Derrota, Desaliento, Desamor, Desamparo, Desánimo, Desasosiego, Desconcierto, Desconfianza, Desconsideración, Desconsuelo, Desdén, Desdicha, Desencanto, Deseo, Desesperación, Desgano, Desidia, Desilusión, Desmotivación, Desolación, Desorientación, Desprecio, Desprestigio, Desprotección, Destrucción, Desvalimiento, Desventura, Devaluación, Dicha, Dignidad, Disforia, Disgusto, Dolor, Dominación, Duda, Duelo.















domingo, 18 de febrero de 2018

ECUANIMIDAD

Esta palabra es utilizada para hacer referencia a aquellas personas en las que su estado de ánimo es siempre igual, constante y no cambia por nada.
Es un estado de estabilidad y compostura psicológica que no se ve perturbado por la experiencia o exposición a emociones, dolor u otros fenómenos que pueden causar la pérdida del equilibrio de la mente. La virtud y el valor de la ecuanimidad son exaltados y defendidos por varias religiones y filosofías antiguas como el estoicismo, hinduismo, yoga, budismo, judaísmo, cristianismo, islam.
Cuando somos conscientes de nuestra verdadera naturaleza, cualquier persona puede alcanzar la ecuanimidad a través de la práctica espiritual que conduce a la autorrealización.
En muchas tradiciones de Yoga, la virtud de la ecuanimidad puede ser uno de los resultados obtenidos a través de la meditación regular, combinada con la práctica regular de pranayama, asanas y disciplinas mentales, que limpian la mente y la llevan inexorablemente hacia un estado de salud y equilibrio.
En el ámbito judicial, pronunciar la palabra ecuanimidad significara la imparcialidad en un juicio.

EMPATIA

La empatía es la capacidad que un individuo o hasta un animal puede tener de sentir aquello que otro tiene y, por tanto, compartir su sufrimiento. La empatía no es equiparable a otros sentimientos ya que es muy peculiar. Sin embargo, puede ser relacionada con otros sentimientos tales como el amor, la compasión, el compañerismo y la entrega por el otro.
La empatía puede ser comparada con el altruismo siendo esta la capacidad de entregarse uno mismo en pos del bienestar del otro. La empatía implica cierta entrega pero más que nada en lo que respecta al acompañamiento. Cuando una persona se muestra empática para con otra, esto no quiere decir necesariamente que busque solucionar su problema o afección sino simplemente apoyarla y demostrarle su presencia a partir del permanente acompañamiento. En muchos casos, la empatía es una sensación pasajera que puede no implicar más que compartir el sentimiento de sufrimiento.
Si bien la empatía es analizada en la mayoría de los casos desde perspectivas sociológicas o psicológicas, también hay un costado biológico de la misma ya que la capacidad de sentir empatía puede estar presente en algunos individuos de manera mucho más clara y evidente que en otros. Esto tiene que ver con una predisposición instintiva a sentir la necesidad de acompañar y proteger a quien lo necesita. La falta de empatía y de total ausencia de solidaridad, por su parte, son rasgos característicos de nuestra sociedad actual en la cual cada individuo tiende a buscar su satisfacción personal antes que mostrar compasión con aquellos que más lo necesitan.

viernes, 16 de febrero de 2018

ENCANTO

Conjunto de cualidades que hacen que una cosa o una persona sea sumamente atractiva o agradable.
El encanto es una amabilidad que alguien irradia sin poderlo evitar y lo refleja en cada acto para con los demás
Hay personas que son capaces de animar una reunión, de ser un poco el alma que hace que todo parezca más fácil, de calmarte con una palabra Y de animarte sin saber cómo lo ha hecho.
El encanto es algo que te cautiva sin saber tampoco porqué, te transmite mucho, te llega dentro. Alguien con encanto  irradia algo muy especial que te envuelve, que te transmite sensaciones solo Positivas y únicas, es como encontrar un hermoso rayo de luz en una espesa oscuridad. 
El encanto es un aura, un perfume invisible que flota en el aire.
Es el arma secreta, la suprema seducción contra la cual hay pocas defensas. Si uno lo posee, no necesita dinero, ni belleza, ni linaje. Es un don, que se da para ser dado a su vez..


ENFADO

El enfado es el disgusto o enojo que generalmente sentimos por otra persona como consecuencia de la realización de alguna acción o manifestación inoportuna y que nos incomoda.
Es una emoción que los seres humanos solemos manifestar a través de la furia, la irritabilidad y el resentimiento, entre otros estados. Es común que el enfado no llegue solo, es decir, el mismo generalmente viene acompañado de una serie de efectos físicos, como el aumento del ritmo cardíaco, de la presión sanguínea y de los niveles de adrenalina. Por esto mismo es que se nos recomienda evitar aquellos episodios que pueden despertar nuestro enfado, ya que resultan ser bastante dañinos para nuestra salud o nuestra idea de mantenernos saludables.
Es realmente fácil reconocer cuando una persona se siente enfadada con nosotros o con alguien justamente por las expresiones externas , por ejemplo, la contracción hacia una mueca dura en la expresión facial, el golpe de puño contra una mesa o una pared para manifestar el tremendo desagrado que produjo algo o alguien y en casos ya más extremos es muy común que el enfado desemboque en una situación de violencia física, en la cual la persona enfadada golpea de puño o agrede de cualquier otra manera a quien lo ha hecho enfadar.
Cabe destacar que existen personalidades que son más propensas al enojo que otras y si bien es cierto que casi todos los seres humanos, aún el más tranquilo y pacífico, podemos en algún momento padecer un enfado, es una realidad que hay personas que tienen ya una tendencia natural y constante y  ante pequeñeces se enfadan.




ENGAÑO

La palabra engaño es de uso extendido en nuestro idioma y se emplea para referir diversas cuestiones.
Acción de engañar a alguien y efecto de engañarse a sí mismo con alguna situación que sucede
Por otra parte, la falta de verdad o directamente la falsedad de algo es denominada como engaño.
Básicamente, en el engaño, hay una total ausencia de verdad en aquello que se hace, piensa o dice.
La persona que engaña, hará que algo que no es verdad, parezca cierto.
Se afirma una mentira con la intención consciente de hacer a caer a alguien en un error.
El engaño es una acción típicamente humana y es apreciable en infinidad de contextos y situaciones.
Generalmente, los engaños se encuentran asociados a tretas, artimañas, con las cuales se consigue el propósito de faltar a la verdad sin que la persona pueda percibirlo de manera directa y clara.
Cabe destacar que normalmente la persona a la cual se dirige el engaño es especialmente guiada por el engañador, para que caiga en la mentira.
Ahora bien, tal acción puede hacerse con un propósito de ejercer maldad, para lograr un beneficio, normalmente económico, o por el contrario, puede engañarse a alguien para evitar que sufra con el conocimiento de alguna situación.
La estafa es un delito penal que está íntimamente ligado al engaño.
Consiste en el perjuicio que se ejecuta contra la propiedad o el patrimonio de un individuo.
Ahora bien, es importante mencionar que en el mecanismo de la estafa actúa como determinante la confianza que el estafador sabe ganarse por parte del estafado, generalmente, gracias a una disposición y trato amable que sabe envolverlo y convencerlo para que le entregue ese dinero o cualquier otro bien.
La mayoría de las legislaciones del mundo penan a la estafa con una la prisión.
También un embargo de bienes que tendrá por objetivo recuperar  en caso de ser posible, y restituírselo a la persona afectada.
Por otra parte, en el plano de las relaciones el engaño es muy común, entre amigos, entre compañeros de trabajo y por supuesto entre novios y cónyuges.
En el marco de una relación sentimental, el engaño, consiste en que uno de los cónyuges o novios mantiene una relación oculta con otra persona.
Habitualmente, cuando la persona engañada descubre el engaño se enojará muchísimo, se sentirá muy dolida/a y lo corriente es que decida interrumpir definitivamente la relación.
Las maneras de enterarse sobre un engaño amoroso son descubriéndolo in fraganti mientras se comete, por la confesión de la pareja o la de un tercero.
Por otro lado, es habitual que se engañe con una motivación humorística o en aquellos casos en los que se lo dirige a un niño, para involucrar al mismo en una realidad o situación especial.
Uno de los engaños más comunes en los que se envuelve a los niños es para inculcarles creencias como las de la existencia de Papa Noel, los Reyes Magos, el ratón Pérez, entre otros.
La palabra engaño presenta un uso extendido en nuestro idioma y es empleada para referir diversas cuestiones.
Acción de engañar a alguien con alguna situación, ausencia de verdad

A la acción y efecto de engañar a alguien o de engañarse a sí mismo con alguna situación que sucede se la llama engaño.

“ No sé porque me engaño a mí misma con continuar con esta relación. Para mí lo del concurso es lisa y llanamente un engaño.”

Por otra parte, a la falta de verdad que dispone algo o directamente la falsedad de algo se la denomina como engaño.

Básicamente, en el engaño, hay una total ausencia de verdad en aquello que se hace, piensa o dice.

La persona que engaña hará que algo que no es verdad parezca cierto.

Se afirma una mentira con la intención consciente de hacer a caer a alguien en un error.

El engaño es una acción típicamente humana y por caso es apreciable en infinidad de contextos y situaciones.

Generalmente, los engaños se encuentran asociados a tretas, artimañas, con las cuales se consigue el propósito de faltar a la verdad sin que la persona pueda percibirlo de manera directa y clara.

Cabe destacarse entonces que normalmente la persona a la cual se dirige el engaño es especialmente guiada por el engañador, la persona que concreta el engaño, para que caiga en la mentira.

Ahora bien, tal acción puede hacerse con un propósito de ejercer maldad, para lograr un beneficio, normalmente económico, o por el contrario, puede engañarse a alguien para evitar que sufra con el conocimiento de alguna situación.
Motivación económica o sentimental

La estafa es un delito penal que está íntimamente ligado al engaño.

Consiste en el perjuicio que se ejecuta contra la propiedad o el patrimonio de un individuo, efectuado y concretado en base al engaño justamente.

Por caso, se le pide a una persona que le pague un adelanto de dos mil quinientos pesos por un trabajo a realizar en su casa y la persona no solamente no lo realiza sino que se escapa con el dinero sin dejar rastros.

Ahora bien, es importante mencionar que en el mecanismo de la estafa actúa como determinante la confianza que el estafador sabe ganarse por parte del estafado, generalmente, gracias a una disposición y trato amable que sabe envolverlo y convencerlo para que le entregue ese dinero o cualquier otro bien.

La mayoría de las legislaciones del mundo penan a la estafa con una la prisión, en tanto, la cantidad de tiempo de la misma dependerá de la gravedad de la estafa perpetrada.

También puede caberle al acusado un embargo de bienes que tendrá por objetivo recuperar el monto de la estafa, en caso de ser posible, y restituírselo a la persona afectada.

Por otra parte, en el plano de las relaciones el engaño es híper común, entre amigos, entre compañeros de trabajo y por supuesto entre novios y cónyuges.

En el marco de una relación sentimental, el engaño, consiste en que uno de los cónyuges o novios mantiene una relación oculta con otra persona.

Habitualmente, cuando la persona engañada descubre el engaño se enojará muchísimo, se sentirá muy dolida/a y lo corriente es que decida interrumpir definitivamente la relación.

Las maneras de enterarse sobre un engaño amoroso son descubriéndolo in fraganti mientras se comete, por la confesión de la pareja o la de un tercero.

Por otro lado, es habitual que se engañe con una motivación humorística o en aquellos casos en los que se lo dirige a un niño, para involucrar al mismo en una realidad o situación especial.

Uno de los engaños más comunes en los que se envuelve a los niños es para inculcarles creencias como las de la existencia de Papa Noel, los Reyes Magos, el ratón Pérez, entre otros.

En otro orden de cosas totalmente diferente, la palabra engaño presenta una referencia especial en el ámbito de la tauromaquia, dado que así se denomina a la capa que se emplea para torear al toro.

Entre los sinónimos más populares de esta palabra, sin dudas destacan los de mentira y falsedad y el concepto que directamente se opone es el de verdad, porque implica justamente la existencia real de algo o la correspondencia y conformidad con algo.
>> Siguiente >>


... via Definicion ABC https://www.definicionabc.com/general/engano.php

ENJUICIAMIENTO

Someter algo a discusión, examen o juicio.
En este sentido es juzgar o valorar algo. Esto se funda generalmente, en valores y creencias personales que se ven influenciadas por la experiencia de la persona, sus conocimientos, su vida en general y por el entorno sociocultural.
Puede considerarse, en consecuencia, que se enjuicia valorativamente o se emite un juicio de valor ya que se analizan diversos elementos de una idea, un acto, un objeto, una situación como mala o como buena, como útil o inútil, correcta o incorrecta. Teniendo en cuenta que la valorización tiene un polo positivo y negativo que estará de acuerdo a la ideología de quien realiza ese juicio y del contexto social y cultural en el que se encuentra. Lo que es correcto en una sociedad, puede no serlo en otra.
Por esta razón cuando se habla de juzgar de manera valorativa se considera que es una forma algo superficial ya que no se conoce la realidad de lo que se juzga profundamente.


domingo, 23 de julio de 2017

ENOJO

El enojo es una sensación que los animales, principalmente el ser humano, expresan de manera física y emocional. Esta sensación tiene que ver con el desagrado, la ira y la frustración ante determinadas situaciones. En el caso de los animales, en los que el enojo se encuentra relacionado con formas más instintivas de sentir, el enojo también puede surgir a partir de la presencia de amenazas a la supervivencia.
Para el ser humano, la cosa es sin embargo muy diferente. Esto es así porque el hombre tiene la capacidad de racionalizar la vida que lo rodea, comprenderla e interpretarla de manera subjetiva. De este modo, el enojo no es más que una de las miles de sensaciones que una persona puede sentir a lo largo de su vida a partir de la sucesión de eventos, situaciones, fenómenos o hechos que modifican su estado de ánimo.
El enojo es provocado generalmente por una combinación de situaciones o hechos que perturban la calma anímica de un individuo de manera negativa. Cuestiones como la frustración, la desesperanza, el cansancio, el stress, los nervios, la ansiedad y la inseguridad son algunas de las que pueden ser causantes de estados de enojo en los que la persona en cuestión siente ira y desagrado. El enojo puede variar dependiendo de la situación, siendo en algunos casos un enojo pasajero y en otros casos un enojo grave que puede generar serios problemas. Esta variedad de matices en una sensación tal como es el enojo habla, también, de la capacidad de comprender e interpretar la realidad que tiene el hombre.
Normalmente, el enojo se hace visible a través de ciertos síntomas como pueden ser la violencia física o verbal hacia otros, la ansiedad, el enrojecimiento de la piel, la sudoración, las palpitaciones, la sensación de impotencia, dolor de cabeza o de estómago, tensión muscular y, en algunos casos, la necesidad de moverse continuamente.

ENTUSIASMO

El término entusiasmo es aquel que se utiliza para hacer referencia a una actitud o forma de encarar las diferentes situaciones de la vida. Esta actitud se caracteriza por una demostración de excesivo interés o alegría por algo. El entusiasmo podría considerarse como una fuerza interior que da a la persona la sensación de querer hacer cosas, de estar o sentirse alegre, incentivado y proclive a realizar aquello que se le solicita. En la mayoría de los casos, el entusiasmo de una persona depende del estímulo o de la incentivación que pueda recibir, ya sea esta generada externamente (por ejemplo, cuando un profesor entusiasma a sus alumnos a hacer una tarea) como también generada internamente (por ejemplo, cuando una persona se incentiva a sí misma a querer buscar objetivos más altos).
El entusiasmo es considerada una de las emociones más positivas ya que no sólo se la relaciona con la sensación de placer o de estar a gusto, si no que también se vincula con la idea de sentirse incentivado, interesado, comprometido con algo para llevarlo a cabo de la mejor manera posible. El entusiasmo se siente entonces como algo interno que transmite fuerza a la persona para que pueda seguir adelante con sus actividades.
Podemos decir que en las sociedades actuales el entusiasmo es un bien preciado ya que la constante ansiedad o sensación de cansancio o malestar que las personas suelen sufrir por tener que llevar un estilo de vida agitado y apresurado impide que uno pueda sentirse entusiasmado tanto a nivel físico como también a nivel emocional. En este sentido, la idea de entusiasmo tiene que ver con salir de una rutina, hacer algo nuevo y variar para así descubrir o aprender nuevas cosas. Las jornadas rutinarias y cansadoras impiden entonces que alguien se sienta entusiasmado.
Además, la falta de entusiasmo también tiene que ver con estados de depresión o desgano ya que aquel que se siente entusiasmado con algo lo hace porque encuentra opciones positivas en lo que ve y deja de lado todo lo negativo.


El término entusiasmo es aquel que se utiliza para hacer referencia a una actitud o forma de encarar las diferentes situaciones de la vida. Esta actitud se caracteriza por una demostración de excesivo interés o alegría por algo. El entusiasmo podría considerarse como una fuerza interior que da a la persona la sensación de querer hacer cosas, de estar o sentirse alegre, incentivado y proclive a realizar aquello que se le solicita. En la mayoría de los casos, el entusiasmo de una persona depende del estímulo o de la incentivación que pueda recibir, ya sea esta generada externamente (por ejemplo, cuando un profesor entusiasma a sus alumnos a hacer una tarea) como también generada internamente (por ejemplo, cuando una persona se incentiva a sí misma a querer buscar objetivos más altos).

El entusiasmo es considerada una de las emociones más positivas ya que no sólo se la relaciona con la sensación de placer o de estar a gusto, si no que también se vincula con la idea de sentirse incentivado, interesado, comprometido con algo para llevarlo a cabo de la mejor manera posible. El entusiasmo se siente entonces como algo interno que transmite fuerza a la persona para que pueda seguir adelante con sus actividades.

Podemos decir que en las sociedades actuales el entusiasmo es un bien preciado ya que la constante ansiedad o sensación de cansancio o malestar que las personas suelen sufrir por tener que llevar un estilo de vida agitado y apresurado impide que uno pueda sentirse entusiasmado tanto a nivel físico como también a nivel emocional. En este sentido, la idea de entusiasmo tiene que ver con salir de una rutina, hacer algo nuevo y variar para así descubrir o aprender nuevas cosas. Las jornadas rutinarias y cansadoras impiden entonces que alguien se sienta entusiasmado.

Además, la falta de entusiasmo también tiene que ver con estados de depresión o desgano ya que aquel que se siente entusiasmado con algo lo hace porque encuentra opciones positivas en lo que ve y deja de lado todo lo negativo.


... via Definicion ABC https://www.definicionabc.com/general/entusiasmo.php

ENVIDIA

La envidia es el deseo de obtener algo que posee otra persona y que uno carece. Se trata, por lo tanto, del pesar, la tristeza o el malestar por el bien ajeno. En este sentido, la envidia constituye el resentimiento (el sujeto no quiere mejorar su posición sino que desea que al otro le vaya peor).
La envidia es uno de los sentimientos que más comúnmente sienten los seres humanos, podríamos decir que el mismo tiene un costado negativo, que es sin dudas el más conocido, pero también el concepto dispone de otro sentido que resulta ser más afable.
La envidia supone, por un lado, la tristeza airada o el disgusto profundo que alguien siente al apreciar el bien ajeno, o en su defecto, por el cariño y la estimación que otros disfrutan y uno no la tiene, pero por otro lado también refiere a aquel deseo honesto de emular alguna cualidad destacada o algún bien que otro posee y que por supuesto uno no dispone.
Ahora bien, en este último caso no hay un rencor, un celo, rabia o tirria grande como ocurre con el sentido más difundido del concepto de envidia, sino más bien todo lo opuesto, pudiendo hablar de una sana envidia por aquello que el otro tiene pero nosotros no.
Entonces, la envidia es desatada por dos situaciones bien concretas, ya sea por la escasez de objetos materiales o porque los mismos son muy difíciles de lograr, por tanto, aquellos que son poseedores de esos bienes tan preciados suelen despertar en quienes no los tienen y los quieren, la envidia, la cual podrá ser “sana”, es decir, será expresada pero sin ningún tipo de rencor y con la esperanza de en algún momento poder ser poseedores de los mismos bienes que se desean, o en su defecto, mala, en este caso no existe la mencionada esperanza de alguna vez poseer el bien que se desea y además se le desea que a quien lo posea le vaya cada vez peor, o sea hay una mala intención acompañando siempre.
La psicología sostiene respecto de la envidia que es un sentimiento que habitualmente es negado ante uno mismo y ante terceros por la persona que lo experimenta. Normalmente, lo que hace el envidioso es ocultar su envidia por algo, porque claro, admitirla sería admitir también una carencia y además por otra parte en la consideración social la persona envidiosa es mal vista y no tiene buena reputación.
Primeramente, el envidioso cuando ve el objeto de su deseo en otras manos siente tristeza por no poder tenerlo el, luego se desarrollará la rabia y la ira que en muchas ocasiones puede llevarlo a desarrollar conductas impropias, malas y agresivas.
Otra característica para reconocerlo es que se lo ve frustrado cuando aprecia que los demás progresan en algo y él no puede hacerlo. Y por supuesto suele presentar una bajísima autoestima que la ocultará debajo de una coraza que dice nada me importa que tú lo tengas y yo no, cuando en realidad no es así.
También es común que el envidioso desprecie aquellas cualidades o bienes que desea de otros, atribuyendo que los dispone porque se los regalaron o los heredó y no porque se ha esforzado para lograrlos.
O bien si se trata de la envidia de alguna cuestión física suele minimizarla a la misma y rescatar alguna imperfección para que no se vea como perfecta a la persona.
A lo largo de la historia la envidia ha estado muy presente en las diversas culturas. Buena muestra de ello es la cultura griega y también la romana que apostaron incluso por hacerla muy presente en sus diversas obras artísticas. Así, la han llegado a representar como una anguila o bien como la cabeza de una mujer mayor llena de serpientes.
Es interesante resaltar que además los griegos utilizaban la expresión “mal ojo” para poder definirla. Tan poderosa la consideraban que intentaban proteger a sus hijos de aquella y lo hacían aplicándoles en la frente el lodo que encontraban en el fondo de los baños.
Se trata de una preocupación que actualmente hoy día se mantiene en otras muchas culturas, lo que supone que para evitar a ese mal de ojo, el daño que alguien le pueda desear a otra persona por envidia, se hacen usos de pequeños amuletos que supuestamente la “espantan”. Este sería el caso de un colgante que es una pequeña maño de color negro.
El catolicismo considera a la envidia como uno de los sietes pecados capitales, ya que supone la fuente de otros pecados. El envidioso desea tener algo a costa de privar a otra persona de dicha posesión.
Esta doble condición de desear algo que no se tiene y pretender obtenerlo a partir de lo que otro tiene hace que la envidia cause infelicidad y dolor a aquel que experimenta el sentimiento. El envidioso no se conforma con obtener algo, sino que quiere producir mal a la persona que tiene lo que él envidia.
La psicología afirma que la envidia es un sentimiento que se niega tanto ante terceros como ante uno mismo. El envidioso desea ocultar su envidia y resulta poco frecuente que la asuma, ya que supone la aceptación de una carencia.

ESPANTO

La palabra espanto se refiere tanto a la acción como al efecto de espantar, palabra que proviene etimológicamente del latín “expavere” integrada por el prefijo “ex” que indica lo que sale o se exterioriza y por “pavere” que puede traducirse como miedo excesivo o terror, que nos induce una serie de reacciones que dependen de cada sujeto: gritar, correr, inmovilizarse, temblar, etcétera.
El espanto es una emoción que afecta a animales y a personas cuando ven aproximarse una amenaza grave que puede provocarles un enorme daño, objetiva o subjetivamente, ya que a veces la medida del terror que se infunde depende de cada sujeto en su vivencia personal y de las circunstancias del hecho, por ejemplo, si sentimos un grito contribuyen a causar espanto el hecho de estar solos, en un lugar oscuro y desconocido. El mismo grito si lo escuchamos desde nuestra casa, acompañados por familiares y con la luz prendida tal vez nos preocupe pero no nos aterrorice o espante.
Muchos atribuyen el terror o espanto a lo inexplicable, como cuando creemos ver fantasmas o voces que provienen del más allá.
El espanto es una dolencia causada por este terror que según una creencia mexicana evade el alma del cuerpo, provocando escalofríos, mareos, temblores, trastornos gastrointestinales, insomnio y hasta fiebre. El afectado recurre con frecuencia a curanderos para “limpiarse” de la afección.
Hay personas que se divierten causando espanto, y a otras les causa placer sufrirlo cuando saben que se trata de ficción como cuando leen novelas de terror o se mira una película de ese género. En la festividad de Halloween o noche de brujas, típica de la cultura anglosajona el espanto es el tema clave de la celebración.
También se aplica el término para hablar de algo muy grande, que excede lo usual, por ejemplo: “hoy tengo un hambre espantoso” o “es espantosa la cantidad de tarea que debo hacer para mañana”.


sábado, 22 de julio de 2017

ESPERANZA



La esperanza se define como uno de los sentimientos más positivos y constructivos que puede experimentar un ser humano. La esperanza es aquel sentir que hace que un individuo construya hacia un futuro cercano o lejano una situación de mejoría o de bienestar. Es decir, la persona dispone de total confianza al respecto que ocurrirá o sucederá aquello que espera. Para que tal sentimiento se haga presente, la persona debe contar con una actitud optimista, volviéndose entonces la esperanza en algo mejor, algo que por el contrario será muy difícil de sentir en casos de depresión, angustia o ansiedad.
Es un estado de ánimo optimista en el cual aquello que deseamos o aspiramos nos parece posible. En este sentido, la esperanza supone tener expectativas positivas relacionadas con aquello que es favorable y que se corresponde con nuestros deseos.
A diferencia del optimismo, la esperanza es un tipo de sensación que surge generalmente ante situaciones determinadas y específicas, mientras que el optimismo es más bien una actitud constante hacia el modo en que se desarrollan los eventos en la vida de cada uno. La esperanza puede aparecer y desaparecer de acuerdo a las circunstancias y, al mismo tiempo que nos consideramos esperanzados sobre la resolución de un tema particular, podemos no sentir lo mismo cuando las circunstancias cambian. La esperanza es entonces descripta como un estado de ánimo y no como una actitud hacia la vida, aunque ambas cosas (la esperanza y el optimismo) pueden complementarse.
La esperanza es lo contrario a la desesperanza, y, como tal, muchas veces sirve como asidero moral para no caer en el desaliento, para no perder la serenidad ni perder de vista aquello que se anhela alcanzar. De allí que la esperanza alimente positivamente nuestras aspiraciones.
La esperanza también puede ser encarada desde un punto de vista irreal o de fantasía. Esto sucede cuando estamos en presencia de personas que desarrollan un alto nivel de falsas esperanzas para manejarse en su vida cotidiana. Estas falsas esperanzas suelen caracterizarse por la falta de realidad o por no poder ser aplicables en la vida de todos los días, lo cual puede fácilmente llevar a la persona a sufrir todo tipo de desengaños, sorpresas y decepciones. También hay individuo que desencadenan en otros, por sus acciones y comportamientos, falsas esperanzas que por supuesto al descubrirse sumirán a la persona que depositó su confianza en él en un estado de decepción.
Del mismo modo, desde un punto de vista más pragmático, la esperanza se puede asociar con la idea vana de lograr cosas o realizar nuestros deseos, dejándolo todo a la espera y olvidando la acción, como si pudiéramos conseguir nuestros objetivos sin intervenir para su concreción.
La mitología griega explica el origen de la esperanza a través del mito de la caja de Pandora. Según cuenta la historia, Zeus, luego de que Prometeo le robara el fuego para dárselo a los hombres, se enfureció y regaló a Pandora, mujer del hermano de Prometeo, una caja donde estaban encerrados todos los males del mundo. Pandora, con una curiosidad innata infundida por los dioses, abrió la caja para ver su contenido y todos los males fueron liberados, pero la cerró rápidamente, quedando dentro únicamente la Esperanza.
Como esperanza de vida o expectativa de vida se denomina el tiempo medio de vida que a un individuo le queda por vivir. Como tal, se calcula considerando factores que afectan a los ciudadanos de un país, como la calidad de la medicina, la higiene y las guerras, entre otras cosas. En este sentido, se refiere únicamente a las personas que mueren por una muerte no violenta. Para los recién nacidos, por su parte, la esperanza de vida coincide con la duración media de vida en dicha población
En la religión cristiana, la esperanza es una de las tres virtudes teologales asentadas en la Biblia, junto con la caridad y la fe, según la cual se espera que Dios dé los bienes que ha prometido. Según Santo Tomás de Aquino, la esperanza es la virtud que otorga al hombre la confianza absoluta de que conseguirá la vida eterna y los medios para llegar a ella con la ayuda de Dios.
 Alimentarse alguien de esperanzas: es una expresión que significa esperar conseguir lo que se aspira o se pretende, aunque no existan muchos motivos para pensar que esto vaya a ser así.
Dar esperanza a alguien: significa darle a entender a una persona que aquello que quiere o espera, puede, efectivamente, lograrse.
  Llenar algo la esperanza: significa que una cosa corresponda con las expectativas que se habían formado sobre ella.