El término de justicia presenta un uso recurrente en el
idioma español y dependiendo de los contextos en los cuales se lo emplee sus
referencias variarán, aunque, en términos generales, la justicia será aquella
serie de reglas y de normas que estipulan un escenario satisfactorio en lo
concerniente a las relaciones entre los individuos entre sí y entre éstos con
las instituciones. El mencionado marco regulatorio aceptará, o en su defecto
prohibirá, las acciones en las mencionadas interacciones. La obligación de
sostener la paz entre los integrantes de la sociedad es la que marca el origen
de la justicia.
En materia de religión católica, la justicia es junto con la
prudencia, la templanza y la fortaleza, una de las virtudes cardinales, en
tanto, la práctica de la misma, es decir, aquel individuo que actúa y se
comporta con justicia se ocupará, cuando sea necesario, de darle a cada quien
lo que le corresponde y le pertenece, procediendo siempre a partir de la
equidad y el respeto por el bien de todos. Jamás privilegiará su situación
personal por sobre la del resto, sino muy por el contrario, ya que ostenta una
especial inclinación por proceder de acuerdo al derecho.
Por otra parte, en el ámbito del derecho la palabra justicia
presenta una especial presencia ya que designa, por un lado al castigo y a su
aplicación que decide un tribunal o juez, y por otro a la resolución de la
inocencia de alguien, también concedida por un juez o tribunal de justicia.
Asimismo, en el mismo ámbito del derecho, justicia, es
sinónimo de poder judicial y también permite designar a la persona o el
tribunal que se ocupa de impartir justicia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario